Un mal año para el periodismo y con pocas esperanzas
Por Maica Rodríguez Núñez
Ene15
Enero suele ser el mes de los balances y de las previsiones. En este recién estrenado 2012, dejamos atrás un año en el que el sector de los medios de comunicación no se ha librado de una crisis que ha provocado el cierre de cabeceras, cambios y fusiones en lo audiovisual y despidos y más despidos.
De esta tendencia pocos se libran. En Galicia, en los últimos doce meses han desaparecido, entre otros, dos diarios: Xornal de Galicia, que primero anunció el fin de la cabecera de papel y después de la edición digital, y Galicia Hoxe, el único que editaba en gallego y que tuvo que echar el cierre después de que le retirasen la subvención de 600.000 euros. Otros han corrido la misma suerte, como A Nosta Terra, con un siglo de historia a sus espaldas.
Un recorrido por la geografía española nos deja ver que la comunidad gallega no es la única que está siendo víctima de esta nefasta situación. En Extremadura, recientemente un portal digital de noticias corría la misma suerte. La Asociación de la Prensa de Cáceres ponía la voz de alarma sobre los despidos masivos producidos por el cierre de medios de comunicación.
Los cinco mil puestos de trabajo destruidos desde 2008 han llevado a la precarización del sector.
En Cádiz, Punto Radio también ha dicho adiós, al igual que Ser-Sierra de Cádiz, Onda Chiclana y las emisoras La Línea y Los Barrios. Onda Jerez, en concurso de acreedores y publicaciones del sur con un ERE, son una pequeña muestra de lo que está ocurriendo.
La Radio Televisión Valenciana planea una oleada de despidos que podrían afectar a más de mil personas y en Cataluña la televisión autonómica tendrá dos canales menos. Y no podemos olvidarnos del concurso de acreedores de Público y las deudas con unos trabajadores que ya han mostrado su compromiso por mantener la calidad informativa.
La implicación de los poderes públicos y la búsqueda de nichos de negocio parecen ser la única esperanza del sector.
El Observatorio de la Crisis de la FAPE ha dado a conocer un dato escalofriante. Entre noviembre de 2008 y principios de este 2012, en España se han destruido 4.827 puestos de trabajo en el sector periodístico y se espera que no demasiado tarde se llegue a los cinco mil.
Toda esta situación ha llevado a las distintas asociaciones de la prensa a incidir en la importancia de este sector, la necesidad de las ayudas públicas y a denunciar una precarización constante del trabajo de los profesionales. En este último sentido, desde la Asociación de la Prensa de A Coruña se ha puesto en marcha una campaña para denunciar ofertas de trabajo (por llamarlas de algún modo) abusivas y fuera de toda lógica. #gratisnotrabajo. Bajo esta denominación se denuncian a través de las redes sociales los trabajos basura, como por ejemplo el pago de 0,5 euros por artículo publicado.
La” Federación de Asociaciones de Prensa Andaluzas”:http://www.prensacadiz.org/trabajo_digno_leer.asp?id=14 también pone el acento sobre esta precariedad y recordaban que desde hace seis años y de manera “silenciosa”, las condiciones laborales han ido cuesta abajo y sin frenos.
¿Y qué ocurrirá durante los próximos meses? La misma federación exponía la urgencia de que los poderes públicos se impliquen para que una profesión que sirve de pilar a la democracia no termine por desaparecer. La FAPE se pronuncia en la misma línea y denuncia que muchas empresas se aprovechan de la situación para efectuar unos recortes brutales en todos los sentidos.
Un congreso en Galicia en el que se analizaba el futuro del sector dejaba un pequeño rayo para la esperanza en los tiempos que corren. La reivindicación del factor humano y buscar nuevas oportunidades de negocio son algunas de las conclusiones a las que llegaron. Otra destacable, evitar el intrusismo: que los puestos de comunicación en las administraciones públicas sean para licenciados del área.