Los hay que viven del aire
Por Begoña M. Goitia
Jul24
¡Ah, las ansiadas vacaciones! Bendito ocio por lo general esquivo destinado al reposo del alma y el cuerpo. Merecidas o no, para muchos aquí están, con ese regusto dulce con el que aderezan cualquier trámite que en otras circunstancias resultaría tedioso. Con qué alegría doblamos la ropa para colocarla (cuidadosamente o no) en la maleta, cuánta amabilidad derrochamos con la amable encargada del puesto de facturación, qué dulce la mera visión del vuelo (cuyo combinación numérica hemos memorizado muy gustosamente) en las pantallas informativas, qué gozada que el sueño vaya a comenzar dentro de tan sólo… ¡¡¿¿¿cuatro horas???!! Sí señores. El singular gremio de los controladores aéreos, (una denominación que no puede ser más acertada ya que realmente ostentan la capacidad de controlar nuestras vidas y pasiones) ataca de nuevo. Por si les sirve de consuelo (y para muchos así es), los franceses están igual.
Si ha tenido usted el buen criterio de emplear su tiempo de espera ante la puerta de embarque consultando EL EUROPEO, le animo a que se tome unos minutos para saber por qué protestan. Es cierto que desde esta publicación poco podemos hacer porque desaparezca el odioso rótulo de delayed, pero al menos dispondrá de un tema de conversación con su compañero de asiento.
Algunos de los controladores aéreos europeos protestan por la fusión europea del control aéreo.
Los controladores aéreos (los franceses, ya que la furia de los patrios está dirigida contra AENA) protestan por la fusión europea del control aéreo. Ya que se fusionan las cajas, las empresas y hasta los núcleos, la Comisión ha dicho: vamos a fusionar también el cielo, que seguro que reducimos costes. Y en esas están. El cielo único europeo es una iniciativa que pretende sustituir la gestión nacional del espacio aéreo por un control unificado, centralizado. El cielo se dividiría no ya en 27 “trocitos”, sino en sólo 9 áreas de tráfico aéreo llamadas “bloques”. El FABEC (Functional Airspace Block Europe Central), que agrupará la circulación de Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo, Holanda y Suiza, abarca más de la mitad del total del tráfico aéreo europeo. Por si a alguien le interesa, a nosotros nos han puesto con Portugal, en el SW (South West) FAB. Entre las mejoras señaladas desde las instituciones europeas están la reducción de los costes y de los tiempos de vuelo, el aumento de la seguridad y la mejora de la puntualidad, pero lo que temen los controladores europeos son los despidos masivos.
Puede que a estas alturas esté usted maldiciendo la hora en que se decantó por el transporte aéreo, pero lo cierto es que, incomodidades aparte, sigue siendo la apuesta más rápida y segura. Hace pocos días el comisario de transportes Siim Kallas nos recordaba que cada día mueren más de 100 personas en las carreteras europeas, al tiempo que elogiaba los logros conseguidos por nuestro país en lo que a reducción de accidentes de tráfico se refiere. Y es que España se ha convertido en el país de la Unión Europea que más ha recortado el número de muertes en las carreteras en la última década tras Letonia (curiosa por cierto la tendencia que tenemos últimamente a ser comparados con ese país, una pena que las similitudes no se extiendan al terreno genético).
Incomodidades aparte, el avión sigue siendo la apuesta más rápida y segura.
Como el avión, el tren sigue siendo una garantía de tranquilidad, sobre todo gracias a los nuevos estándares impulsados por la UE, que permiten que los sistemas ferroviarios de comunicación y seguridad de cada país sean interoperables. Esto significa que los trenes que realizan trayectos internacionales ya no tienen que parar en la frontera para cambiar de máquina o conductor, puesto que van a entender la información recibida desde el control aunque los sistemas y los fabricantes sean distintos. Todo ventajas.
Ánimo, que ya queda menos. ¡Ah!, y durante el vuelo, no se preocupe: en caso de que se acuerde de los controladores aéreos, se abrirá automáticamente un compartimento situado sobre su asiento, dejando visible la máscara de oxígeno. Tire de la máscara, aplíquesela sobre la nariz y boca, y por favor, respire normalmente. Felices vacaciones.